Marcos Forner

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OFF THE RECORD

¿Nos confiesas tu edad? 40 
¿Dónde naciste?: En Requena (Valencia), pero soy de Chera. 
Una música imprescindible: Ferdinand David. 
Intérprete favorito: Stefan schulz
Compositor predilecto: Mahler. 
Tu último libro: El arte de empezar 2.0. 
Una película que ver: Cinema Paradiso 
Un hobby para desconectar: Correr 
Una comida sin la que no puedes pasar: La pasta 
¿Y una bebida?: Un buen vino de Utiel-Requena 
Un sitio para vivir: Requena entre semana y el “finde” Valencia. 
Un deseo:www.innovatrombone.com

CUESTIONARIO

¿A qué edad empezaste a estudiar el trombón? 

Tenía 9 años cuando empecé a flirtear con diferentes instrumentos de la familia del viento-metal, me encantaba el bombardino, pero en la banda de  mi pueblo había escasez de trombones y no tuve elección. Durante los primeros años de mi trayectoria disfruté  de uno de los instrumentos “frustrados” en la historia y evolución de los instrumentos de metal: el trombón de pistones, “la slide” no había llegado a la España profunda….

¿Quiénes han sido tus profesores? 

Mis primeros maestros fueron mi abuelo Avelino, director de la banda de música de mi pueblo Chera y mi tío Manuel, un gran trompetista que, a pesar de no tocar el trombón, supo enseñarme a dar los primeros pasos con la vara. Aún recuerdo el día que llegó a mi casa con mi primer trombón de varas, un King de estudio y el método para trombón Arban. Ahí comenzó la aventura. Poco tiempo después, Pedro Salinas ocupó la plaza de director de la banda de Chera y fue él quien me preparó para comenzar mis estudios oficiales en el Conservatorio de Requena.

Francisco Matamales fue mi profesor en el grado elemental,  José Luis Campos y José Luis Criado lo fueron en el profesional. Rafael Tortajada (trombón solista en la Orquesta de Valencia) fue mi profesor en el grado superior, a él se sumaron Inda Bonet y Carlos Gil, quienes estuvieron al frente de mi formación durante tres años.

Durante varios años, tuve la suerte de asistir a los cursos de perfeccionamiento de Branimir Slokar y Gilles Millère y, en cierto modo, me siento alumno suyo. Son dos de mis mayores influencias.

¿Dónde has estudiado? Nombra los centros por los que hayas pasado a lo largo de tu itinerario formativo: escuelas, conservatorios, academias… 

Comencé en la Escuela de Música Santa Cecilia de Chera. Después cursé el grado elemental en el Conservatorio Elemental de Música de Requena, el Grado Medio en el Conservatorio San Rafael de Buñol y  el  Grado Superior en los Conservatorios Superiores de Valencia y Salamanca. Estudié tres años en la Academia Internacional de Metales “ciudad de Vila Real” y posteriormente en la Academia Spanish Brass. Complementé esta última etapa realizando estudios en la Universidad de Valencia,  en la Universidad Politécnica de Cataluña y con un curso de post-grado en el Conservatorio Superior de Música de Castellón.

¿Cuál es tu metodología de trabajo? (Durante todo el proceso: desde el calentamiento hasta el final del estudio) 

Por las mañanas, cuando ya están en el colegio y la guardería “las terremotos de Alcorcón”, empiezo una pequeña sesión que suele durar entre una hora y una hora y media.  Me gusta mucho comenzar con glissandos y poco a poco voy bajando, hasta que el trombón llega al infierno. Después vamos hacia el cielo con ligado de armónicos. Progresivamente voy subiendo cambiando los valores de las notas así hasta “tocar” techo… Después relajo con notas pedales. Hago un descanso, un café y seguimos. Últimamente leo a Daniel Lassalle, su publicación TrombOlympic me suele acompañar en mis rutinas. Voy cogiendo diferentes partes del libro dependiendo del día y del tiempo del que dispongo. Hacia el final de la sesión suelo estudiar conciertos para trombón de un cierto nivel, con el objetivo siempre de mantenerme en forma.

La mejor parte de la jornada llega por la tarde cuando toco todo lo que traen para ese día los alumnos.  Haciendo eso, si tienes 4 horas de clase y tocas todo, aparte de trabajar una y otra vez la base del instrumento, te pones fuerte.

Como ves, mi estudio está basado en la técnica de mantenimiento, intento mantener la forma siempre. Así, cuando me enfrento a algún evento importante estoy preparado para subir el ritmo en la recta final y superarlo con éxito.

¿Cuál es el aspecto más importante, en tu opinión, de la técnica interpretativa trombonística? 

Sin olvidarnos en ningún momento de la técnica pura y dura. Lo más importante para mí, es darle sentido a la música a través del análisis de la partitura y los conocimientos sobre los estilos y la época para aplicar con la técnica dicha interpretación. Para ello es imprescindible no dejar nunca de cultivarse, nuestro criterio interpretativo depende en gran medida del grado de formación que tengamos y será ese criterio el que aplicaremos a la interpretación de la partitura.

Por eso en los conservatorios se insiste tanto en que todas las asignaturas tengan una interrelación. Tras muchos años de aprendizaje y docencia esa es precisamente mi gran lucha. Soy consciente de que es un objetivo difícil de alcanzar pero no es imposible así que no cejaré en mi empeño.

¿Con qué escuela del trombón te identificas más? 

El hecho de impartir clases en un conservatorio elemental y profesional de música me identifica con la escuela francesa. Durante muchos años nos hemos nutrido de la editorial de Alphone Leduc, Paris, y su extensa bibliografía, de la que destacan entre otros, Lafosse, Bleger, Pichereau o Couillaud.

Si seguimos hablando de pedagogía y por poner un ejemplo, con frecuencia me pregunto: “¿Con qué escalas me siento más vinculado, con las que hacía Gilles Millière o con las de Slokar?. Y lejos de pretender generar polémica, llego siempre a la misma conclusión: soy partidario de un punto intermedio entre ambos maestros.

Fuera del contexto pedagógico y ciñéndome al interpretativo, responder a tu pregunta con precisión es todavía más complicado. A día de hoy el mundo está tan globalizado que las distintas escuelas están perdiendo su propia definición.

¿Cuál es el nivel de los intérpretes de trombón españoles? 

 El nivel de los trombonistas españoles es muy alto, especialmente el de las nuevas generaciones, ¡Están saliendo grandes trombonistas!. Últimamente estamos viendo cómo muchos jóvenes acceden a puestos de empleo en orquestas internacionales, como academicistas y estudiantes de centros de renombre internacional. Espero que esa fuga de talentos remita, que puedan volver y echen aquí sus raíces.

 El nivel de los intérpretes de trombón españoles es muy alto a nivel general, después de muchos años ya tenemos trombonistas que son todo un referente para nosotros.

¿Cómo valoras la formación que reciben los trombonistas españoles, en general? 

Tengo la suerte de estar en contacto con jóvenes músicos y pienso que tenemos la generación más formada de toda la historia.

Por poner un ejemplo, existe un gran número de trombonistas españoles que están estudiando y/o graduándose en Juilliard, academicistas en Munich, Berlin, París y un largo etc., que a su vez están accediendo a puestos en importantes grandes orquestas europeas, pero esto aquí no se valora.

En general pienso que se está haciendo un gran trabajo en España para que todo esto suceda.

¿Qué opinas del nivel pedagógico de los profesores de trombón en España?. 

En su afán por promocionar y fomentar el trombón, los profesores españoles están haciendo un gran trabajo. Gracias a su pasión podemos ver cómo surgen nuevos proyectos y actividades y cómo la bibliografía se está ampliando. Este resultado es fruto de pura vocación, si fuera por dinero ya hace mucho tiempo que hubiéramos cambiado de profesión, no?.

¿Qué valoras menos de la forma de enseñar el trombón en nuestro país? 

Que a día de hoy tengamos profesores que no “sacan” el instrumento en clase.  Lo puedo entender por edad, por enfermedad o algo similar, pero porque no les nazca, no.

¿Qué valoras más de la forma de enseñar el trombón en nuestro país? 

Algo que valoro mucho, es cómo se transmiten los conocimientos que hemos adquirido de nuestros profesores a nuestros alumnos poniéndoles miles de ejemplos. Creo que esto es algo común en nuestra metodología y hace verdaderamente maravillosa nuestra profesión.

En mi caso, me gusta hablar y poner ejemplos de los profesores que más he aprendido y he de reconocer, que Carlos Gil está muy presente en mis clases. Intento en algunos casos aplicar la pedagogía de Carlos, uno de los mejores profesores que he tenido y que tanto me ha influenciado.

Hace unos días, en una clase con un alumno, no había manera de que tocara la escala que tenía que haber estudiado esa semana. Iniciamos el protocolo Carlos Gil: 1º deja el trombón, 2º canta la escala, 3º tócala con la boquilla, 4º coge el trombón y cántale a la boquilla haciendo las posiciones, 4º toca la escala con el trombón, 5º escala perfecta!!

¿Qué aspectos deberíamos copiar de los centros educativos de otros países? 

No he tenido la suerte de poder estudiar en el extranjero. Precisamente al acabar la carrera y mientras planeaba marchar a estudiar a Berna, París o Londres, las puertas del mundo profesional se abrieron ante mí con apenas 23 años en el Conservatorio de Utiel. Me subí a ese barco y, por lo tanto, no he vivido en primera persona los sistemas educativos de otros países.

Desde mi punto de vista, salir, conocer otras culturas y aprender otros idiomas es muy enriquecedor en nuestra formación y animo a la gente a que, como mínimo estudie un año fuera, ¡Ojalá yo lo hubiera podido hacer!.  No obstante, considero que todo lo que hay en el extranjero también se puede encontrar hoy aquí. Además, la globalización que vivimos hace que las fronteras sean cada vez más permeables, por lo que sin salir de casa tenemos acceso al resto del mundo.

¿Consideras que el trombón tiene suficiente presencia en la cultura musical española? 

Bueno, seamos optimistas, el trombón goza de una buena salud en la cultura actual. Pero la respuesta es no, no tiene la suficiente presencia

¿Qué crees que podría hacerse para aumentar dicha presencia? 

Jugar al futbol en el Bernabeu con el trombón en la mano?.

Ahora enserio, no olvidemos que tocamos un instrumento que amamos, pero que por mucho que amemos y nos esforcemos, en nuestra sociedad nunca tendrá la importancia que a nosotros nos gustaría, ¡Ojalá!.

A día de hoy la gente ya identifica el trombón como tal y no lo llaman trompeta larga como hace unos años, está claro que algo se ha hecho, pero aún queda mucho camino por recorrer. Podemos hacer cosas y si las hacemos, de seguro tendrán un impacto.

¿Tienes más ideas que puedan ayudar a difundir el trombón y su música? 

La clave está en las nuevas tecnologías, están a la orden del día y tenemos que hacer uso de ellas para difundir y promocionar nuestro instrumento. Creo que es imprescindible que nos adaptemos al lenguaje y a la forma de comunicación de los tiempos que corren.

¿Cuál es el repertorio para trombón que más te gusta? 

En todos los estilos tenemos composiciones muy interesantes pero si tengo que elegir, me podría quedar con el romántico.

¿Cuál es tu obra favorita? 

Ferdinand David.

¿Cuál es la marca de trombón con la que tocas y por qué? 

Hace un par de años que toco con Courtois, modelo 420 AC Legend. El motivo por el que utilizo este instrumento es porque puedo tocar varias horas con él sin cansarme, suena bien, es fácil de tocar. No obstante,  llevo varios años probando diferentes marcas y posiblemente esta no sea la última…nunca se sabe.

¿ Cuáles son las iniciativas o actividades de la ATE que encuentras más interesantes? 

La iniciativa que se tomó hace unos años para crear esta asociación ha sido una de las mejores cosas que le ha podido pasar a nuestro colectivo. Partiendo de ahí, cualquier iniciativa es buena. Es buena idea hacer encuentros, concursos etc., cualquier actividad que fomente la cultura de nuestro instrumento siempre será beneficioso.

¿Alguna idea que nos ayude a mejorar la ATE? 

Sería estupendo celebrar regularmente un encuentro en cada comunidad autónoma. Hacer más concursos de interpretación también es muy importante. Se podría invertir en encargar material para coro de trombones en niveles desde iniciación a profesional y publicar en la web las partituras. Una cosa que estaría muy bien, sería consensuar una programación de estudios desde las enseñanzas elementales a las superiores con toda la bibliografía e inventario de obras que podría tener. Creo que sería un gran recurso para todos y serviría de orientación para ver hacia qué camino vamos en el sentido de la escuela española.

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